MUSICA

19 jul. 2015

SELECCIÓN ESPAÑOLA DE FÚTBOL SUB 19 CAMPEONA DE EUROPA

HOLA,


España es campeona de Europa Sub-19 por séptima vez en su historia. Este grupo de amigos, bien dirigidos por un Luis de la Fuente que por su trabajo y dedicación merece este título más que nadie, tocó la gloria una vez más. “Somos lo que repetidamente hacemos. De esta forma, la excelencia no es un hecho aislado, sino un hábito”, sentenció Aristóteles. La cita del filósofo griego bien se podría aplicar a la Sub-19 española, que precisamente en Grecia se hizo con su séptima corona de la categoría, conquistando estaEurocopa Sub-19 la mitad de las veces que se ha jugado, siete de catorce. Dominio absoluto.
Desde el primer minuto se vio que España llevaba la lección de la derrota en la primera fase bien aprendida. Prioridad: no conceder un solo contragolpe. A partir de esa premisa, imponer el estilo de La Rojita en el partido fue sencillo. Los primeros compases fueron de tanteo, pero a partir del 6’ se desató el vendaval español: ocho disparos en sólo nueve minutos. Ceballos avisó primero en un chut que llegó manso a las manos deMitryushkin y desde ese instante el asedió no paró. Dos remates de Pedraza, otro más de Ceballos, paradón del guardameta a tiro de Mayoral, ocasión deMerino y la traca final: doble remate de Meré que terminó en gol fantasma. Las repeticiones no aclararon si el balón llegó a entrar. Los rusos reaccionaron tímidamente con un remate de Sheydaev que permitió a Sivera lucirse, pero para entonces la Selección ya tenía la confianza necesaria para seguir siendo dueña total del encuentro. Los nervios típicos de una final eran historia.
De esta forma, en el 22’ Mayoral volvió a dejar claro a la defensa rusa que tenía hambre de gol con un remate que hizo temblar el larguero. Rusia se encogió definitivamente y sólo podía detener a España con patadas y juego brusco. Ceballos, que una vez más dejó detalles de genio, lo sufrió especialmente. A estas horas sus tobillos deben seguir maldiciendo en ruso.
A pesar del buen juego, España sufrió una vez más sus minutos de bajón al final de la primera mitad, pero justo cuando los rusos amenazaban con estirarse, llegó el tanto español. En el 39’, un jugadón de Ceballos terminó en un centro atrás de San Emeterio que Asensio aprovechó para poner el balón en un lugar casi inalcanzable para cualquier portero, pero no para Mitryushkin, que se estiró y tocó lo justo para que el balón se estrellara en el larguero. Mayoral, depredador de área, aprovechó el rechace, adelantó a España y se coronó como máximo goleador del campeonato.
En la segunda mitad La Rojita volvió a bajar un punto físicamente, tónica general durante todo el campeonato, pero la moral de los rusos ya estaba demasiado tocada. No debe ser sencillo mirarse las caras durante 15 minutos en el vestuario tras la tortura a base de buen fútbol a la que España les había sometido en la primera mitad. Las oportunidades volvieron a llegar pronto y en el 62’ el colegiado anuló con buen criterio un gol de Vallejo tras una ocasión clamorosa de Pedraza. Pero esta vez la Selección no quiso sufrir y en el 78’ Nahuel aprovechó un buen pase de Asensio para sentenciar el choque.
España llegó a Grecia con un grupo de jugadores que no tenía el nombre de otras generaciones, pero que supo hacer de la unión su fuerza. El talento de Asensio, la magia de Ceballos, el liderazgo de Vallejo o el carisma de Pape Cheikh. Cada uno aportó sus cualidades para el bien común y el resultado fue un grupo de amigos felices y campeones de Europa.
joaquin

12 jul. 2015

IKER CASILLAS DICE ADIÓS AL REAL MADRID

HOLA,


Iker Casillasse despidió ante los medios de comunicación de toda la afición del Real Madrid tras anunciarse el sábado su fichaje por el Oporto. En la sala de prensa del estadio Santiago Bernabéu, el portero leyó emocionado este comunicado:
“En primer lugar, muy buenos días a todos, gracias por estar aquí y acompañarme en este momento tan especial. Hoy he venido a este estadio, a este gran estadio, para despedirme de todos vosotros y en especial de los madridistas.
"No voy a decir adiós porque esto es un punto y seguido. Nos volveremos a ver"
Como sabéis, desde ayer, dejé de pertenecer al Real Madrid y pasaré a formar parte del Porto. Quiero deciros que la decisión de irme al Porto se debe a dos motivos fundamentales. La primera, la ilusión que me han transmitido el presidente, el director Antero y el entrenador Julen, que nos conocemos desde hace tiempo y, sobre todo, al resto del equipo.
Y segundo, por las muestras de cariño que he ido recibiendo a lo largo de que más o menos la gente podía saber ya que mi destino era Portugal. Y en ese sentido, me han ganado y he estado muy feliz y muy contento. Haré todo lo posible para no defraudarles y lucharé al máximo para conseguir el mayor número de títulos posibles en mi nuevo equipo. Por tanto, muchas gracias, Porto, por haber confiado en mí.
Y ahora sí, me quiero dirigir a todos los madridistas. Después de 25 años defendiendo el escudo del equipo más grande del mundo llega un día difícil, este día, en mi vida deportiva. Decir adiós a esta institución que, evidentemente, me lo ha dado todo. Parece que fue ayer cuando con nueve años vestí por primera vez la camiseta del Real Madrid y vi cumplido mi sueño. Durante este tiempo, todo este tiempo, hemos sufrido, hemos reído, hemos llorado, hemos disfrutado juntos. Me he sentido acompañado y muy querido, tantos en los buenos como en los malos momentos.
"Por encima de recordarme como un gran portero o un mal portero, sólo espero que se me recuerde por ser una buena persona"
Este club no sólo me ha enseñado a ser deportista, me ha formado como persona, me ha ayudado a crecer, inculcándome los valores que defiende su escudo: el respeto, el compañerismo, el compromiso y, sobre todo, la humildad. He tratado siempre de reflejarlos allá donde he ido representando al Real Madrid.
Hoy también quiero acordarme de manera muy especial de todos aquellos compañeros con los que he formado parte cada temporada de las que he estado aquí. A lo largo de estos años hemos vivido juntos momentos únicos e irrepetibles. Compañeros con los que he formado una familia y compartiendo lágrimas tanto de alegría como de tristeza.
Dejo grandes amigos y sé que esté donde esté siempre podré contar con ellos al igual que ellos conmigo.También me quiero acordar de todos mis entrenadores, desde los que tuve desde que empecé en el torneo social, en el equipo Losada. Agradecer a Mezquita, que en paz descanse, que fue la persona que me rescató para formar parte del benjamín fútbol 7 del Real Madrid, hasta mi último entrenador, que ha sido Carlo Ancelotti. Acordarme de todos ellos, de todos, porque de todos he aprendido muchas cosas.
A sus cuerpos técnicos, que para mí también han sido parte fundamental en este desarrollo y en mi carrera por llegar a formar parte del Real Madrid y ser un jugador de fútbol. Porque todos ellos me han dado consejos, me han transmitido compresión en los malos momentos. Y hemos vivido muchas alegrías juntos, aparte de mucha experiencia y su profesionalidad. De todos, todos, he aprendido muchísimo.
"Acordarme de todos mis entrenadores, de todos, porque de todos he aprendido muchas cosas"
Por supuesto, a todo el personal, al que no se ve, que día a día hemos estado formando parte de este Real Madrid y que me han apoyado siempre a solucionar cualquier problema. No se les ve pero siempre están ahí. Todo mi cariño a mis padres y a toda mi familia, que con su esfuerzo y desvelos me ayudaron a emprender este camino, difícil pero muy bonito. Y sobre todo, a mi mujer y mi hijo, porque día a día estarán a mi lado compartiendo cada segundo de esta apasionante etapa de mi vida.
Y estas últimas líneas os la dedico en especial a todos vosotros, al madridismo, que no conoce fronteras. Gracias por vuestro apoyo incondicional desde que llegué con 18 años, por permitirme levantar cada Copa, cada triunfo, por ser vuestro capitán durante cinco años. Por acompañarme en los buenos y en los malos momentos. Por tenderme la mano y tirar de ella para levantarme.
Hay una frase que siempre he dicho en alguna entrevista y la vuelvo a repetir para que la gente se quede con ella: por encima de recordarme por ser un buen portero o un mal portero, sólo espero que la gente se acuerde de mí por ser buena persona. Por tanto, gracias, gracias, miles de gracias. Nunca os podré olvidar y estad seguros de que allá donde vaya seguiré gritando: ¡Hala Madrid!".
"No voy a decir adiós porque esto es un punto y seguido. Volveremos a vernos por aquí pronto", sentenció Iker Casillas.

Hasta la próxima